Siempre presumo de tener una memoria pésima, pero me estoy dando cuenta de que lo que tengo es una memoria selectiva, pues así como hay cosas que no recuerdo, existen otras que se han grabado en mi mente, y por mucho que me esfuerzo no logro borrar.
Una de ellas es el último beso que me diste, bueno si es que se puede denominar beso a aquel gesto de acercar tus labios a los míos y justo en el momento de rozarlos salir disparados hacia atrás como si hubiesen sufrido la acción de una fuerza magnética repelente fuerte...
En aquel momento no fui capaz de reaccionar y de decirte,
-ey! que si no quieres besarme no lo hagas, no es una obligación
Si lo hubiese hecho probablemente te hubieses mosqueado, aunque con el careto que ya tenías poco se hubiese notado.
He analizado la situación desde la distancia (como ya he dicho es un recuerdo que se me ha quedado grabado), y lo único que se me ocurre es que era una forma de agradecimiento, agradecimiento por haber tenido tu polla en mi boca, por haberte proporcionado un par de buenas corridas, que en este caso no fueron mutuas, y en consiguiente quizás sentiste la obligación de pagarme, sí pagarme como a una puta con perdón, porque esa fue la manera en que me sentí cuando te fuiste sin dirigirme la palabra, después de darme aquel puto beso, o lo que fuese.
En adelante y a medida en que pasaba el tiempo mi actitud hacia ti fue siendo cada vez más fría, más distante, intentaba mostrarme indiferente, aunque tú, la indiferencia y yo, creo que no somos muy compatibles, mi intención era que si querías volver a estar conmigo me lo dijeras abiertamente, pero eso nunca sucedió. En alguna ocasión tuve la ligera sensación de que intentabas acercarte a mí, pero yo ahí actué como una chula, -que cojones, ya está bien de chuparte el culo, chúpamelo tú a mí si quieres,- pero eso tampoco sucedió.
¿Eres consciente de la forma en que me has tratado y de cómo me has hecho sentir, con tus gestos, tus desprecios, tu puto beso?
Con el tiempo he tratado de suavizar las cosas, de ser sincera, de acercarme a ti, sin segundas intenciones, de recuperarte como persona y tal vez como amigo, pero todo esfuerzo ha sido en vano, cuanto más intento acercarme más te alejas de mí, que tonto eres, no sabes bien lo que te pierdes.
Puta memoria selectiva, ¿cómo puede una persona darte el beso más dulce de tu vida y a la vez el más frío? y ¿por qué cojones me tengo que acordar sólo de este último?
iruzkinik ez:
Argitaratu iruzkina